domingo, 8 de abril de 2018

Un ajedrez para llevar en el tarjetero

DISEÑO


por Yamila Garab para ArquiNoticias GdMd


Se acaba de lanzar a la venta un juego de ajedrez que aspira al récord de ser el más pequeño del mundo, con su tamaño similar al de una tarjeta de crédito, para la cartera de la dama o el bolsillo del caballero. Fue desarrollado por el diseñador ateniense para su estudio Innovo Design, especializado en impresión 3D.


Por su tamaño, es perfecto para guardar en la billetera y usarlo "en caso de aburrimiento extremo", según recomienda su creador. Para eso, sólo hay que cortar las piezas de ajedrez fuera de su marco, retirar el marco y las piezas en el tablero de ajedrez. El marco vacío, como es flexible, puede reutilizarse como pinza para mover las piezas en el tablero o retirarlas de él después de ser "comidas".


Como todo el set es del mismo color, las piezas blancas y las negras se diferencian las “llenas” y las “caladas”. El diseñador también explica por qué es preferible jugar al ajedrea con este set y no en el celular: para descansar de las luces de la pantalla y socializar, por ejemplo, en el transporte público.

3D printed credit card sized chess





sábado, 24 de marzo de 2018

Hay algo que flota en Dinamarca

Una isla flotante de madera recorre el puerto de Copenhague y se utiliza para eventos, excursiones de pesca o hacer asados. Planean crear un archipiélago errante.



Por Yamila Garab para ArquiNoticias


Una plataforma flotante diseñada por el arquitecto Marshall Blecher, australiano radicado en Dinamarca, y el estudio Fokstrot, de Copenhague, propone un nuevo tipo de espacio público en el puerto de la capital danesa, o mejor dicho en sus aguas. La bautizaron “Ø1” por la palabra de una sola letra para “isla” en lengua danesa, y está a disposición de todos los que quieran disfrutarla. Hasta ahora varios ya la utilizaron para observar las estrellas, hacer asados, bañarse, pescar y celebrar eventos.



Blecher y Fokstrot lanzaron Ø1 como prototipo de una serie de plataformas de madera que se instalarán a lo largo del puerto en el marco de un proyecto titulado Islas de Copenhague. La plataforma, de 25m2, incluye un árbol de tilo de 6 metros en su centro que fue plantado en forma manual utilizando técnicas tradicionales de artesanía en madera que aún subsisten en los astilleros del puerto Sur de Copenhague.




Construida con el apoyo de la Fundación Danesa de las Artes y Cultura Portuaria 365 (Havnekultur 365), la isla flotante tiene como objetivo dinamizar el área portuaria con espacios públicos de nuevo tipo. De hecho, el plan consiste en crear un archipiélago que incluyan un sauna, jardines, una granja para cultivar mejillones y una plataforma flotante para ser utilizada libremente por navegantes, remeros y nadadores.




"Las islas incluso podrían unirse en las partes más anchas del puerto para eventos con mucha gente y festivales, o moverse para activar zonas costeras subutilizadas", sugieren sus creadores. Con el objetivo de volver a imaginar la relación entre las ciudades y el mar en un momento de veloz crecimiento urbano y el aumento del nivel del mar, Blecher y Fokstrot ya están trabajando en una serie de futuros proyectos en el puerto que incluyen un mercado de pescado y una cabaña flotante.



domingo, 18 de marzo de 2018

Una bici con la letra Pi

La Bicicleta Pi, creada por  el diseñador Martijn Koomen y el artista Tadas Maksimovas, adapta la forma de la letra griega a un rodado apto para los requerimientos del ciclismo urbano.


Por Yamila Garab para ArquiNoticias



El 14 de marzo (14/3), o March 14th en inglés, es la fecha que los matemáticos de todo el mundo conmemoran como el “día Pi”, en alusión a la cifra Pi, equivalente a 3,14, que expresa la relación entre la longitud de una circunferencia y su diámetro. Precisamente en esa fecha de este año se presentó en sociedad la Pi Bike, o Bicicleta Pi, cuyo cuadro tiene la forma de la letra griega de ese nombre: π.


Sus autores son el artista londinense Tadas Maksimovas y el diseñador holandés Martijn Koomen, que asumieron el desafío de conseguir la forma deseada (π) en un cuadro de fibra de carbono y que al mismo tiempo la bici fuera apta para un uso normal en la vía pública; es decir, no sólo para exhibirla como una curiosidad.


La idea de Pi Bike surgió de una ilustración denominada “Picycle”, que realizó el joven artista, Tang Yau Hoong, de Malasia. Después de ver el dibujo, el dúo decidió convertir el dibujo bidimensional en una bicicleta real. Para darle vida a esta idea, ambos trabajaron en conjunto con una firma de Amsterdam especializada en “materializar ideas", cuyo nombre es casualmente We are Pi (“Somos Pi”).


Los autores cuentan que comenzaron por dibujar el cuadro, ajustándolo y probando varios modelos a escala en diferentes materiales. Empezaron con papel, cartón y madera contrachapada hasta adaptarlo a las proporciones de una bicicleta estándar. Luego realizaron un molde para fundir el cuadro en resina.


Cuando el cuadro estuvo listo, se procedió a realizar el primer prototipo en resina completo y ensamblado. Para las llantas se utilizaron ruedas de piñón fijo, mientras que el asiento está integrado en el movimiento de la barra superior del marco en forma de Pi y el manubrio está orientado hacia abajo, como las bicicletas de carrera, aunque de perfil también puede interpretarse como una serifa de la letra Pi. 


Una vez testeado el prototipo, realizaron en el mismo molde los cuadros definitivos en fibra de carbono para comenzar con su producción en serie. De más está aclarar que si se divide la circunferencia de sus ruedas por su diámetro el resultado da 3,14159265359... Es decir, Pi (π).


Video:

sábado, 24 de febrero de 2018

Instalaciones hechas a conciencia

El diseñador británico Jay Osgerby fue el curador de una muestra de instalaciones para la exhibición Collect Open, en Londres. Quedó bien claro el compromiso de sus creadores con la realidad.


Por Yamila Garab para ArquiNoticias


La muestra Collect Open se llevó a cabo el último fin de semana de febrero en la Saatchi Gallery de Londres, en el marco de la feria anual de arte decorativo artesanal Collect. El curador Jay Osgerby, socio del estudio de diseño Barber & Osgerby, admitió haber quedado sorprendido gratamente por la “seriedad de algunos de los temas que inspiraron las obras, como la contaminación de los mares, la escasez de agua potable y el medio ambiente en general". A continuación se presentan los 14 trabajos exhibidos.



Mesa

La “Mesa” de la orfebre Juliette Bigley consiste en 20 recipientes de mesa únicos que incluyen una botella de vino, una jarra y vasos hechos con una mezcla de cobre patinado, latón, alpaca y plata. Así busca transmitir la idea de una mesa al terminar una comida, con sus objetos vacíos y desordenados, pero donde continúa la "comunión ritual de la comida".



Cosecha

La documentalista devenida escultora Mella Shaw combina técnicas tradicionales y digitales para hacer objetos e instalaciones en arcilla aplicando patrones digitales a las superficies de sus objetos. Su instalación Cosecha está compuesta por cientos de peces cerámicos hechos a mano en contenedores también de cerámica que remedan al plástico y representan el impacto de la contaminación plástica en nuestros océanos y sus habitantes.



Numen

La instalación Numen, del estudio textil OMA Space, con sede en Seúl, creó la instalación de tapices a gran escala Numen, llamada así por la energía divina que se cree que anima los objetos individuales, que representan “el ciclo de la naturaleza desde el nacimiento hasta la muerte”.



Aquatopia

La artista conceptual de la orfebrería y herrería Katrin Spranger presenta su Aquatopia, compuesta de piezas de platería que incluyen restos de materiales naturales en peligro de extinción, como el petróleo crudo, la miel y el agua, para alertar sobre el consumo y la escasez de recursos. 



Mujeres Caídas

Alison Lowry, cristalera de Irlanda del Norte, utiliza para sus esculturas la técnica del pâte de verre (o pasta de vidrio) solidificada en un horno. Su instalación Mujeres Caídas utiliza este método para reproducir los uniformes carcelarios de las Lavanderías Magdalene, instituciones católicas de confinamiento en las que miles de mujeres cumplieron condena en los siglos siglo XIX y XX.



Un Círculo de Porcelana

Sue Paraskeva, diseñadora de vajilla de porcelana, ideó Un Círculo de Porcelana, instalación circular de 300 recipientes rotos o dañados y empaquetados con alambre en conjuntos circulares. Según la autora, representan la vulnerabilidad de la condición humana y a la vez su fuerza colectiva.



El Valor del Hacer

“El Valor del Hacer”, de la artista Emily Jo Gibbs, consiste en dibujos de herramientas que aluden a la “importancia social y cultural de la artesanía.



El Intersticio

El dúo de diseñadores londinense Forest + Found (Max Bainbridge y Abigail Booth) utilizan madera, pigmentos naturales y textiles para crear obras escultóricas, como vasijas y vasijas. Su instalación The Between (puede traducirse como El Intersticio) explora la manera en que los humanos interactúan con los objetos.



Tapiz

La artista irlandesa Eva Rothschild compuso un diseño de figuras geométricas que fue convertido en tapiz por West Dean Tapestry Studio. Para eso, su obra fue seleccionada entre 150 trabajos. 



Hortus Conclusus

La diseñadora y joyera londinense Donna Brennan creó la instalación Hortus Conclusus (huerto cerrado, en latín), compuesta por una serie de piezas escultóricas hechas con piedras, oro, bronce y plata, montadas sobre planchas de aluminio con imágenes impresas de motivos florales difuminados. La fusión visual entre objetos e imágenes hace referencia a la técnica japonesa del "shakkei" o "paisaje prestado", por la cual un paisaje exterior se suma visualmente al jardín o lote propio.



Tubería

La “Tubería”, de la ceramista inglesa Alison Cooke homenajea a su colega Henry Doulton y al ingeniero Joseph Bazalgette, responsables del sistema de alcantarillado victoriano de Londres. El trabajo utiliza arcilla extraída de la construcción del nuevo sistema cloacal de Londres, en referencia tanto al diseño histórico como al futuro. 



Ersilia

Hannah Robson se inspiró en un capítulo del libro Las ciudades invisibles, de Italo Calvino, en la que se habla de la ciudad ficticia Ersilia, en la que sus habitantes tendían cuerdas de colores en las esquinas a modo de telares, hasta que los tejidos terminaron por saturar el espacio público y la población se marchó.  Usando una combinación de tejido de telar y fabricación de encajes, Hannah la recreó en su instalación “Ersilia”.



Elementos

“Elementos”, de la tejedora Jilly Edwards,  de Bristol, documenta en un tapiz las emociones que ella misma experimentó cada semana durante un año, representándolas en diferentes colores y texturas en 13 secciones, cada una de las cuales representa un período de cuatro semanas.



Lo que se esconde debajo

“Lo que se esconde debajo”, del diseñador de mobiliario Jan Hendzel, con base en Londres, exhibiendo una colección de muebles y recipientes en los que, utilizando técnicas digitales y métodos tradicionales de carpintería, se intenta mostrar precisamente "lo que hay debajo de los materiales”.


MUESTRA "COLLECT OPEN"
Evento: Collect 2018 / XIV International Art Fair for Contemporary Objects
Organizador: Crafts Council
Lugar: Saatchi Gallery, Londres
Fecha: 22 al 25 de Febrero de 2018
Web: www.craftscouncil.org.uk/listings/Collect-2018 


Ubicación:

Street view:



Ilustradores premiados

El ya tradicional Premio a la ilustración latinoamericana que otorga la Universidad de Palermo abordo en su onceava edición la temática de la “Energía latina”. Los resultados se anunciaron hace pocas semanas, durante el Encuentro Latinoamericano de Diseño que organiza cada año la UP. A continuación se presentan los trabajos premiados en la edición 2017 del Premio.


Primer premio (compartido): 

“Una ecuación diferente”, de Iván Ciro Palomino (Perú)


“Los tantos otros otros”, serie de cuatro obras de María Agustina Morón (Argentina).




























Menciones del jurado:






“DRAC-Outlet”, de Eva Román (Argentina)








“El flautista”, de Josué Ricardo Juárez Cepeda Ricaju (México)











“Hotel Infierno”, de Emilio Rubione (Argentina)




“La fantástica” (tríptico), de José Rosero Navarrete (Colombia)












"Lo inminente”, de Paula González Nogueira (Argentina)











































“Nautas”, de Eileen Moloney (Venezuela)







































“Pintor de letras”, de Pablo López (Argentina)





“Raza”, de Edgar Andrés Rozo (Colombia)












“Rebeldes”, de Lautaro Pesano (Argentina)






























“Capitales”, de Adriano Almeida Gonçalves



“SRD Razas”, de Gleisson José dos Santos Cipriano (Brasil)



Premio del público:

“Ilustraciones Caperucita Roja”, María Toro (Colombia)


El jurado estuvo integrado por Poly Bernatene, dibujante e ilustrador; Jimena Díaz Ferreira, diseñadora gráfica; Jorge Gaitto, diseñador gráfico y secretario académico de la Facultad de Diseño y Comunicación de la UP; Marcelo Lo Pinto, artista visual,  profesor de la Facultad de Diseño y Comunicación de la UP y de la Escuela Nacional de Bellas Artes; Mariano Lucano, diseñador plástico y artista gráfico, fundador y codirector de Revista Barcelona; y Mónica Weiss, ilustradora, escritora y arquitecta.